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Venecia
es la ciudad de los 150 canales y 117 pequeñas islas con algún rincón
que fotografiar. Esquinas, flores, góndolas, vaporettos, cafeterías,
iglesias, museos, puentes, plazas...
La Isla de Venecia se divide en seis distritos:
Cannaregio el área más modesta y tranquila de Venecia, donde podrá ver
la ropa colgada en las calles flanqueadas por las casas autóctonas de
viejas fachadas repintadas.
Santa Croce y San Polo deben su nombre a dos iglesias que se alzan en
sus límites. En el siglo XI, el barrio se convirtió en el centro
comercial de Venecia.
San Marco corazón de la vida veneciana desde los comienzos de la
República. En este lugar siempre lleno de turistas, se encuentra un
laberinto de callejones dispuestos a ser recorridos.
Dorsoduro bello y tranquilo vecindario, con plazas resguardadas del
sol, apacibles canales y pintorescas residencias. Castello, el mayor
sestieri de la ciudad, se extiende hacía el Este desde San Marcos y
Cannaregio hasta los modernos edificios de Sant’Elena. La zona debe su
nombre a la fortaleza del siglo VIII que se alzaba en lo que hoy es la
Isla de San Pietro, la isla que durante
siglos constituyó el centro religioso de la ciudad. La iglesia de la
Isla de Santa Elena fue sede episcopal desde el siglo IX y catedral de
Venecia entre 1451 y 1807.
En Venecia puedes llegar caminando o en vaporetto a todos los
lugares de interés, para ir a Murano (la pequeña Venecia), Burano o el
Lido e incluso al Aeropuerto Marco Polo, tendrás que coger un
vaporetto. Aunque al Aeropuerto también puedes ir en la línea 5 del
ACTV, autobús naranja desde la Piazza de Roma, junto a la estación de
tren de Santa Lucía.
No puedes perderte el Puente de Rialto desde donde contemplar las
magníficas vistas del Gran Canal; la inmensa Piazza de San Marco, su
Basílica y su imprescindible Café Florian; la iglesia de Santa María de
la Salute en el Dorsoduro; las deliciosas porciones de pizza a 3 euros;
el animado Campo Santa Margarita ni por supuesto los cremosos helados
de cualquier sabor que puedas imaginar.
La Serenísima fascina a todos sus visitantes. Mosaicos, cuadros, techos
pintados, edificios grandiosos, música, magníficas expresiones
artísticas, palacios con los pies en el agua que convierten el Gran
Canal de Venecia en la "calle" más fascinante y hermosa del mundo.
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